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domingo, 17 de julio de 2011

Este es un fracaso

Fracaso. El crack del Barça sumó una nueva frustración con Argentina en la Copa América


Síntesis del partido de cuartos de final

Argentina (1) (4): Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Burdisso, Gabriel Milito, Javier Zanetti; Fernando Gago, Javier Mascherano, Ángel Di María; Lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero. DT: Sergio Batista.

Uruguay (1) (5): Fernando Muslera; Maximiliano Pereira, Diego Lugano, Mauricio Victorino, Martín Cáceres; Álvaro González, Diego Pérez, Egidio Arévalo Ríos, Álvaro Pereira; Diego Forlán y Luis Suárez. DT: Oscar Tabárez.

Cambios: PT 19m Andrés Scotti por Victorino (U); ST 27m Javier Pastore por Di María (A), 38m Carlos Tevez por Agüero (A); PTS 6m Lucas Biglia por Gago (A); STS 5m Walter Gargano por Arévalo Ríos (U), 5m Sebastián Eguren por Álvaro Pereira (U).

Goles: PT 5m Diego Pérez (U), 17m Higuaín (A).

Definición por penales: Messi (A) gol 1-0, Forlán (U) gol 1-1, Burdisso (A) gol 2-1, Suárez (U) gol 2-2, Tevez (A) atajado 2-2, Scotti (U) gol 2-3, Pastore (A) gol 3-3, Gargano (U) gol 3-4, Higuaín (A) gol 4-4, Cáceres (U) gol 4-5.

Amonestados: PT 2m Diego Pérez (U), 8m Zabaleta (A), 31m Martín Cáceres (U), 32m Álvaro González (U); ST 5m Mascherano (A), 25m Gabriel Milito (A), ST 27m Burdisso (A); PTS 2m Gago (A), STS 13m Tevez (A).


Expulsados: PT 38m Diego Pérez (U); ST 41m Mascherano (A), ambos por doble amonestación.

Nota: Se jugaron dos tiempos suplementarios de 15 minutos.

Cancha: Colón, Santa Fe
Árbitro: Carlos Amarilla (Paraguay)
Jugado el 16 de julio de 2011


¡Éramos pocos y saltó Jimmy Jump!





El resumen de un nuevo fracaso

miércoles, 6 de julio de 2011

La cosa está que arde

Canto de guerra. El hincha argentino recordó a todas las madres de los jugadores

"Jugadores / la c... de su madre / a ver si ponen huevos / que no juegan con naaadieee", fue el cantito de guerra que retumbó en el estadio Brigadier General Estanislao López tras el triste empate sin goles ante Colombia. El mismo no provino del público habitual que concurre a este tipo de partidos munido de banderitas, gorros, que se sienta a comer pochoclo y pretende que Messi haga lo mismo que en Barcelona.

No, nada de hinchas que no están empapados en la cultura del aguante y el sentimiento. El repudio provino de la barra oficial de la Selección, un rejunte de 600 barras de 46 clubes locales, organizados en la agrupación Hinchadas Unidas Argentinas. Los violentos, enfundados en camperas celestes con la inscripción "HUA", ocuparon la cabecera local con una bandera argentina que mostró los escudos de todos los equipos.

Premeditada o no, la reacción fue justificada, sintetizando en un solo grito el sentimiento nacional. El paupérrimo nivel que mostró la Selección ante Colombia invita inexorablemente a un nuevo fracaso, el sexto consecutivo a nivel sudamericano. "La camiseta argentina / se tiene que transpirar / y sino no se la pongan / váyanse no roben más", se sumó el hincha común, que se sintió decepcionado y estafado, sobre todo si pagó una fortuna por una entrada en la reventa.

Los jugadores "europeos" no tienen el peso específico que demuestran en sus respectivos clubes, ni siquiera un poco de rebeldía de potrero para rebelarse ante la adversidad. El Checho Batista desafectó sobre la hora a tres futbolistas del medio local: Fabián Monzón (Boca), Diego Valeri (Lanús) y Enzo Pérez (Estudiantes), mientras que optó por mantener a Juan Pablo Carrizo, del descendido RiBer.

El equipo del Checho Batista, pese a haber contado con tiempo suficiente para trabajar, no logró funcionar colectivamente y se resumió en una suma de voluntades dispersas. El arquero Romero fue la figura, tapando al menos cuatro remates con destino de gol. Los laterales no pasaron mitad de cancha con la pelota, los centrales no brindaron garantías, el triple cinco no cortó ni jugó, los punteros no desbordaron ni tiraron centros y el centrodelantero fue ¡Messi!

Cuando todos daban por sentada una segura clasificación como primero del grupo, Argentina aún no logró el pasaje a la siguiente ronda y debe ganarle al Sub 23 de Costa Rica para no consumar un nuevo papelón, quizás peor que el del Mundial 2010. Con un escenario que incluye a un técnico que ya fracasó en una Selección Sub 20; jugadores aburguesados por el dinero, fama y mujeres y los neo-barrabravas albicelestes.


Síntesis del 2º partido de la primera fase de la Copa América 2011

Argentina (0): Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Burdisso, Gabriel Milito, Javier Zanetti; Ever Banega, Javier Mascherano, Esteban Cambiasso; Ezequiel Lavezzi, Lionel Messi y Carlos Tevez. DT: Sergio Batista.

Colombia (0): Luis Martínez; Juan Camilo Zúñiga, Luis Amaranto Perea, Mario Yepes, Pablo Armero; Carlos Sánchez, Abel Aguilar, Freddy Guarín, Adrián Ramos; Dayro Moreno y Falcao García. DT: Hernán Darío Gómez.

Cambios: ST 15m Sergio Agüero por Lavezzi (A), 15m Fernando Gago por Cambiasso (A), 25m Gonzalo Higuaín por Banega (A), 42m Teófilo Gutiérrez por García (C), 44m Elkin Soto por Aguilar (C), 45m Archivaldo Mosquera por Moreno (C).

Goles: No hubo.

Amonestados: PT 6m Aguilar (C); ST 44m Gago (A), 45m Moreno (C).

Cancha: Colón, Santa Fe
Árbitro: Salvio Fagundes (Brasil)
Jugado el 6 de julio de 2011


El resumen del partido

viernes, 1 de julio de 2011

Písala de nuevo

Lamento argentino. Banega la quiso despejar pero la pelota se le terminó escurriendo

El debut en la Copa América organizada en su propia casa luego de 24 años, originó tanta expectativa como los pronósticos triunfalistas ante la selección boliviana. Pocos, por no decir nadie, recordó que el último partido oficial ante Bolivia fue una aplastante derrota por 6 a 1 en La Paz. Por lo tanto la igualdad en un tanto que fue rotulada por la prensa como un fracaso, en realidad fue un canto al optimismo.

El equipo del Checho se plantó en el campo con el mismo sistema táctico que Barcelona (4-3-3), con la diferencia que Romero ataja naranjas en la liga holandesa, que no tiene en Marcos Rojo la proyección de Dani Alves y que el extranjero Messi juega como en la Selección Argentina. Y claro está, Batista no es Pep Guardiola.

El cerrojo boliviano neutralizó los embates de la Pulga, que esquiva como a muñecos caídos a los rudos defensores europeos, pero no pudo con la zaga R-R (Raldes-Rivero). Esto sumado a la decisión de Batista de ubicar a Tevez como puntero izquierdo, lejos de la zona caliente y el triple cinco en el mediocampo, propició una deslucida actuación del equipo europeo-argentino.

El taquito de Edivaldo (brasileño nacionalizado boliviano) tras un córner, decretó la apertura del marcador tras un intento fallido de Ever Banega de pisar la pelota sobre la línea del arco. El estupor se apoderó de las gradas del estadio Daniel Scioli ex Ciudad de La Plata, sobre todo de aquellos que pagaron precios siderales en la reventa, presagiando una verdadera fiesta del fútbol, con goleada incluida.

Pero claro, el público que acostumbra ir a ver a la Selección no es el mismo que asiste domingo tras domingo, de manera incondicional a ver a su equipo, sea cual fuere su suerte. Por suerte para ellos, el Kun Agüero, a pocos minutos de haber ingresado, marcó la igualdad con un derechazo de volea, tras una pelota que le sirvió Burdisso con el pecho.

El fútbol fue generoso con Argentina a lo largo de su historia, y no iba a dejar de serlo en el partido inaugural de esta Copa América que se disputa en el país tras 24 años. Por ello lo premió con el empate, que seguramente será el presagio de todo lo bueno que vendrá. Como sucedió en 1987 ante Perú, la Selección arrancó con un empate 1 a 1, que constituye un buen presagio de lo que vendrá.


Síntesis del 1º partido de primera fase de la Copa América 2011

Argentina (1): Sergio Romero; Javier Zanetti, Nicolás Burdisso, Gabriel Milito, Marcos Rojo; Ever Banega, Javier Mascherano, Esteban Cambiasso; Ezequiel Lavezzi, Lionel Messi y Carlos Tevez. DT: Sergio Batista.

Bolivia (1): Carlos Arias; Lorgio Alvarez, Ronald Raldes, Ronald Rivero, Luis Gutiérrez; Josleito Vaca, Jaime Robles, Walter Flores, Jhasmany Campos; Edivaldo y Marcelo Martins. DT: Gustavo Quinteros.

Cambios: ST 0m Ángel Di María por Cambiasso (A), 18m José Luis Chávez por Vaca (B), 24m Sergio Agüero por Lavezzi (A), 34m Juan Carlos Arce por Campos (B), 44m Rudy Cardozo por Edivaldo (B).

Goles: ST 2m Edivaldo (B), 31m Agüero (A).

Amonestados: PT 34m Flores (B), 37m Tevez (A), 38m Gutiérrez (A); ST 9m Lavezzi (A), 30m Chávez (B), 41m Rivero (B).

Cancha: Ciudad de La Plata
Árbitro: Roberto Silvera (Uruguay)
Jugado el 1º de julio de 2011


El resumen del partido

sábado, 3 de julio de 2010

El año que viene tenés revancha


La Selección se despidió del Mundial de Sudáfrica vapuleado, humillado y goleado por Alemania con un 4 a 0 contundente e inapelable. Se acabó el sueño mundialista y con ello el lvado de crebro colectivo, el nacionalismo barato, la posibilidad del Gobierno de seguir ocultando temas que realmente importan en la sociedad, el negocio de las empresas que lucran con el deporte, el viaje VIP de cientos de inadaptados sociales o barra bravas y el brillante trabajo periodístico de Germán Paoloski, Fernando Carlos y Toti Pasman, entre otros.

No servirá como consuelo haber disfrutado de la magia de Lionel Messi -el mejor futbolista del mundo- con su repertorio de gambetas, tacos, caños, rabonas, lujos y capacidad goleadora para perforar redes rivales. Tampoco haber presenciado el exitoso debut de Diego Maradona como ayudante de campo de la dupla Mancuso-Enrique, que se destacó por su gran capacidad de motivación, con frases de gloria escritas en las paredes, recortes provocadores de diario pegados en el vestuario y película emotivas proyectadas en el micro rumbo a la cancha.

Se apagó la ilusión de un puñado de futbolistas ricos y con ello el sueño de millones de ciudadanos pobres que tomaron esa frustración como propia. El Mundial, como el circo romano, se transformó en una herramienta de control del público, con un espectáculo desarrollado en un estadio que consiste en la lucha de 22 jugadores. El ocio romano conformaba una necesidad que evadía a la plebe de los verdaderos problemas sociales y que servía al emperador como arma propagandística y de control de las insurrecciones populares. Tanto el romano pobre como el rico disponía de un lugar en las gradas del circo y por un momento esas diferencias económicas o sociales quedaban relegadas a un segundo lugar. Cualquier similitud con la realidad no es pura coincidencia.

La coeherencia no se mancha

La selección argentina sufrió una paliza táctica, estratégica, física, mental, anímica y futbolística ante Alemania que no dejó resquicio para el reclamo y el pataleo. El dudoso penal cobrado por Codesal en la final de Italia '90 a falta de cinco minutos y la posterior igualdad en Alemania '06 restando diez minutos con derrota en la definición por penales, se convertirán en el devenir del tiempo en verdaderos triunfos morales en contraste con esta catastrófica goleada. El conjunto albiceleste sólo empató durante dos minutos y perdió en los 88 restantes, demostrando una coherencia en el resultado, merecedora ampliamente del elogio.

El primer gol de Thomas Müller a los dos minutos de juego, fue un duro golpe para el -hasta entonces- brillante planteo táctico implementado por ese gurú espiritual llamado Diego Maradona. Hasta la finalización del primer tiempo mantuvo inalterable el esquema y los nombres, aguardando quizás una inspiración del duendecillo mágico para vulnerar a la férrea marcación alemana. Sólo realizó un enroque de piezas, entre Maxi Rodríguez y Ángel Di María, quienes intercambiaron el sector derecho e izquierdo del mediocampo respectivamente. El buen nivel de Di María tras el cambio terminó de convencer que el flanco izquierdo de la mitad de cancha estaba embrujado desde que comenzó el certamen.

El segundo gol teutón anotado por un viejo conocido, Miroslav Klose, a los 22 minutos del segundo tiempo fue el disparador para que la dupla Mancuso-Enrique tome decisiones drásticas. Mandaron a la cancha al reclamado Javier Pastore en lugar del obediente Nicolás Otamendi. El central transformado en lateral, cometió la falta que precedió el gol, no cabeceó en el centro, tuvo escasa proyección, su sector fue ampliamente atacado y además fue amonestado. Pero nunca renunció a jugar, a pegar y a defender el estilo argentino de sentir y vivir el fútbol. Por eso su sustitución aún es inexplicable.

El tercer gol alemán marcado por Fredrich -un defensor que seguramente tendría una baja cotización en el popular juego del Gran DT- desnaturalizó por completo el juego. Diego Maradoná buscó un revulsivo con algunas declaraciones provocativas de "Los Panzers" en los periódicos, pero no encontró más que la necesidad de conseguir un traductor. De esta manera, los misiles que salieron de la boca de Mertesacker, Schweinsteiger y Trochowski entre otros, se los llevó el viento y así la posibilidad de conseguir una victoria.

El cuarto gol de Klose, con una sutil definición en el vulnerable arco defendido por Romero, fue la frutilla del postre que sació el hambre alemán y dejó en estado de desnutrición al argentino. El hambre de gloria seguirá siendo precisamente eso, hambre. Se terminó una etapa, pero empezará otra, quizás con otros jugadores en la cancha, con otro técnico en el banco o con otro presidente en AFA pero con la misma ilusión. El año que viene la Selección argentina tendrá revancha en la XLIII edición de la Copa América que lo tendrá como anfitrión. Será una excelente oportunidad de reivindicarse ante su público y demostrar todo su potencial ante Perú, Bolivia o Venezuela. El éxito los espera.


Síntesis del partido de cuartos de final

Argentina (0): Sergio Romero; Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Nicolás Burdisso, Gabriel Heinze; Maximiliano Rodríguez, Javier Mascherano, Angel Di María; Lionel Messi; Carlos Tevez y Gonzalo Higuaín. DT: Alejandro Mancuso-Héctor Enrique.

Alemania (4): Manuel Neuer; Philipp Lahm, Arne Friedrich, Per Mertesacker, Jerome Boateng; Bastian Schweinsteiger, Sami Khedira; Thomas Müller, Mesut Özil, Lukas Podolski; Miroslav Klose. DT: Joachim Löw.

Cambios: ST 24m Javier Pastore por Otamendi (Arg), 26m Marcell Jansen por Boateng (Ale), 29m Sergio Agüero por Di María (Arg), 32m Toni Kroos por Khedira (Ale), 38m Piotr Trochowski por Müller (Ale).

Goles: PT 2m Müller (Ale); ST 22m Klose (Ale), 28m Friedrich (Ale), 43m Klose (Ale).

Amonestados: PT 10m Otamendi (Arg), 35m Müller (Ale); ST 35m Mascherano (Arg).

Estadio: Green Point, Ciudad del Cabo

Árbitro: Ravsham Irmatov (Uzbekistán)
Árbitro asistente 1: Rafael Ilyasov (Uzbekistán)
Árbitro asistente 2: Bakhadyr Kochkarov (Kuirguistán)

Jugado el 3 de julio de 2010






Bailate este cuartetazo alemán

sábado, 5 de septiembre de 2009

Elano roto


Así de grande. Brasil le rompió el invicto a Argentina en Rosario

El ciclo de Maradona al frente del conjunto albiceleste tocó fondo con la derrota ante Brasil en Rosario. Un viejo gagá como Grondona, un DT obsesivo hasta el hartazgo como Bilardo y un drogadicto como Maradona no pueden dirigir los destinos de ningún equipo y menos una Selección. El equipo brasileño le dio una lección inolvidable de jerarquía, personalidad, juego colectivo y contundencia. Una exhibición de superioridad desde el primer hasta el último minuto, desde el primer hasta el último jugador.

Los hinchas argentinos rezaron, pidieron ayuda divina antes del partido pero no alcanzó, los Dioses del fútbol son brasileños. Con los gritos de olé de su torcida, Brasil consiguió el pasaporte para la Copa del Mundo de 2010 en el Gigante de Arroyito, con una actuación de lujo. No cayó en la provocación del clima de guerra creado por la hinchada local, derrotó por 3 a 1 a Argentina y consiguió una plaza en la cita máxima del fútbol mundial con tres fechas de anticipación.




Cambiar el Mudomental del barrio de Belgrano por el Gigante de Arroyito no trajo los resultados esperados. Lo que no tuvieron en cuenta Grondona, Bilardo, Maradona y compañía es que en esa cancha, Rosario Central hace varias temporadas pelea el descenso y en la última casi se va a la B, pero le ganó la Promoción a Belgrano de Córdoba y zafó. El primer gol brasileño, un cabezazo de Luisao tras un centro de Elano promediando el primer tiempo hizo inútil la estirada de Andújar y enmudeció al público presente, para que los jugadores no sintieran nostalgias del Mudomental.




El baldazo de agua fría que le propinó el Scratch brasileño en el primer gol siguió con un baño de inmersión en el Glaciar Perito Moreno tras el segundo, convertido por Luis Fabiano. A los 30, Kaká recibió una falta cerca del área, otra vez Elano remató al arco, la pelota se desvió en la barrera, Kaká metió el centro atrás, Maicon le dio de zurda, Andújar dio rebote y Luis Fabiano tocó al gol. Brasil pasó a ganar por 2-0 y el Gigante de Arroyito se inundó de un silencio atroz.





En el segundo tiempo Argentina llegó al descuento de la única manera que era posible, a falta de ideas en el juego colectivo optó por rematar de larga distancia. A los 19, Jesús Dátolo dominó una pelota en el medio, avanzó unos metros y sacó un zurdazo que se clavó en el ángulo izquierdo de Julio César. El 2 a 1 trajo una esperanza que fue más frágil que el cristal. Cuando ni siquiera el conjunto albiceleste había usufructuado el envión animico del descuento, Brasil metió una contra con un pase de 20 metros entre líneas de Kaká a espaldas de Otamendi para Luis Fabiano que definió ante la salida estéril de Andújar.

La mentira de esta Selección Argentina tarde o temprano iba a salir a la luz y qué rival más indicado que Brasil para pintarle la cara al equipo de Maradona. Es más que una realidad que el decrépito Grondona no da para más, y ante la falta de ideas dio un golpe de efecto con la contratación de Maradona como técnico. Pero no tuvo en cuenta los fracasos que tuvo en Mandiyú y en Racing ni la salud de este desequilibrado mental y adicto a las drogas. Se sabe que el que maneja al equipo, elige los jugadores y planifica los partidos es Carlos Bilardo. Le duela a quien le duela, Maradona fue un gran jugador, pero como DT deja mucho que desear. Y así Argentina no va al Mundial.


Síntesis de la 15ª fecha de Eliminatorias Sudáfrica 2010

Argentina (1): Mariano Andújar; Javier Zanetti, Sebastián Domínguez, Nicolás Otamendi, Gabriel Heinze; Maximiliano Rodríguez, Javier Mascherano, Juan Sebastián Verón, Jesús Dátolo; Lionel Messi y Carlos Tevez. DT: Carlos Bilardo (Diego Maradona).

Brasil (3): Julio César; Maicon, Lucio, Luisao, André Santos; Elano, Gilberto Silva, Felipe Melo; Kaká; Robinho y Luis Fabiano. DT: Dunga.

Cambios: ST 0m Sergio Agüero por Rodríguez (A), 22m Daniel Alves por Elano (B), 22m Ramires por Robinho (B), 23m Diego Milito por Tevez (A), 31m Adriano por Luis Fabiano (B).

Goles: PT 23m Luisao (B), 30m Luis Fabiano (B); ST 20m Dátolo (A), 21m Luis Fabiano (B).

Amonestados: PT 19m Lucio (B), 19m Kaká (B), 32m Luisao (B), 41m Mascherano (A), 44m Luis Fabiano (B); ST 17m Verón (A), 38m Ramires.

Cancha: Rosario Central
Arbitro: Oscar Ruiz (Colombia)
Jugado el 5 de septiembre de 2009


La mentira tiene patas cortas



Que Messi está más inflado que pez globo por la prensa no es una falsa afirmación. Que su cara aparece en todas las publicidades habidas y por haber tampoco. Que se lleva cuanto premio tenga por delante como mejor jugador del mundo, menos. Que Barcelona ganó todos los campeonatos existentes por inventarse, menos que menos.

Pero la mentira tiene patas cortas señores: se llama Lionel Messi. Ese enano morfón, vende humo, egoísta, maricón, individualista, marketinero, putito, vende patria, monosilábico fuera de la cancha pero que adentro hace goles maradonianos ante Getafe, se cagó siempre ante Brasil. En la Selección mayor disputó cuatro encuentros ante los brasileños y sólo rescató un empate 0 a 0. A continuación, el detalle.

Messi vs Brasil

3 de septiembre de 2006. Argentina 0 - Brasil 3 en Londres. Leo no pudo brillar en el debut de Alfio Basile como DT. Elano en dos oportunidades y Kaká le dieron el triunfo al conjunto verde amarelo.

15 de julio de 2007. Argentina 0 – Brasil 3. En la final de la Copa América en Venezuela, Argentina cayó por 3 a 0 y Messi no la tocó. Ni la pelota ni la Copa.

18 de junio de 2008. Brasil 0 - Argentina 0. En la primera rueda de las Eliminatorias para el Mundial 2010, el partido terminó en cero, el equipo local se retiró abucheado y el público apalaudió a Lionel cuando se retiró reemplazado. El futbolista de Barcelona contó con cuatro chances de gol, pero no tuvo suerte. Como de costumbre.

5 de septiembre de 2009. Por la segunda rueda de Eliminatorias, Argentina cambió de cancha para meter más presión y para que Messi juegue en Rosario, su ciudad natal. Pero ni aún así pudo vencer a Brasil ni le convirtió goles. Ahora se va a tener que conformar con ganarle en la Play Station.


Un verdadero record (negativo)



Diego Maradona, que tiene historial negativo ante los brasileños en su etapa como jugador, cosechó su primera derrota como director técnico. Con la camiseta celeste y blanca jugó seis partidos: ganó uno, empató dos y perdió tres y sólo le convirtió un gol, en el empate 1 a 1 del Mundialito 1981 disputado en Montevideo.

domingo, 27 de abril de 2008

El primer fracaso Mundial


Segundos. La Selección sale a la cancha para disputar la final

Los que ocultan la historia plagada de fracasos de la Selección Argentina de fútbol, enfundados en un nacionalismo barato, aseguran que el conjunto albiceleste perdió la final contra Uruguay por cuestiones extra futbolísticas. En la final del mundo las dos selecciones exigieron jugar con su propia pelota, por lo que el árbitro belga John Langenus decidió que el primer tiempo se jugaría con la pelota argentina, mientras que el segundo se haría con la uruguaya, la cual fue importada para la ocasión desde Inglaterra. Algunos jugadores albicelestes pusieron como excusa de la derrota por 4 a 2 que jugaron bajo amenaza de muerte. Lo cierto es que los uruguayos que venían de obtener la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 se quedaron con el primer Mundial de manera legítima. Los escasos dos títulos para el enorme ego del argentino medio, se obtuvieron con graves irregularidades tanto fuera como dentro del campo de juego, motivo de orgullo para sus adeptos que refleja cabalmente la mediocridad de la sociedad argentina ante los ojos del mundo.

El derrumbe de la bolsa de Nueva York en 1929 desató una profunda crisis global -cualquier coincidencia con la actualidad no es mera coincidencia- y las principales selecciones europeas desistieron de participar. Las que sí lo hicieron por iniciativa de Jules Rimet, el presidente de la FIFA fueron Francia -su país natal-, Yugoslavia y Bélgica que viajaron miles de kilómetros en barco, practicando sin pelota y trotando en cubierta en medio del Océano Atlántico, evidenciando la precarización de la época, dejándole prácticamente la Copa en bandeja a un conjunto sudamericano.


"Si ganamos nos matan a todos"


Vuela vuela. Juan Botasso se tiró para la foto en el cuarto gol uruguayo

Luego de finalizar los primeros 45 minutos en el vestuario uruguayo, el capitán charrúa, José Nazzasi, juntó a sus compañeros y los alentó para poner "pierna fuerte". Mientras, en el vestuario visitante, los jugadores se encontraban destruidos física y mentalmente. El back de Racing Club de Avellaneda, Fernando Paternoster dijo: "Mejor que perdamos, si no aquí, morimos todos". En tanto que el centro half de San Lorenzo, Luis Monti, que pidió no jugar la final, le comentó a Francisco Varallo: "si hoy ganamos, nos matan a todos". Luis Monti recordó años más tarde que "cuando volvimos para jugar el segundo tiempo había como 300 milicos con bayonetas caladas. A nosotros no nos iban a defender. Me di cuenta que si tocaba a alguien se prendía la pólvora. Entonces les dije a mis compañeros: "Estoy marcado, pongan ustedes que yo no puedo". ¿O qué pretendían, que me convirtiera en héroe por un partido de fútbol?".


El cabaret argentino


¡Que tragedia! La delegación argentina antes de viajar a Uruguay

Uno de los integrantes del pla
ntel argentino, el delantero Alejandro Scopelli -de Estudiantes de La Plata-, quien era suplente de Pancho Varallo -actuaba en Gimnasia-, escribió años más tarde un libro titulado: "Hola, mister", donde contó su frustración de haber sido suplente y criticó a Varallo sin nombrarlo directamente. "Uno de los equipos tenía a uno de sus mejores jugadores lesionado y se hicieron los esfuerzos más grandes para que jugara. Permaneció cuatro días en cama y el día del partido lo hicieron levantar para que probara para ver si el pie le dolía. El jugador no se sentía bien, pero se le indicó que debía actuar. Cuando se disputaban diez minutos del partido, el hombre acusó el dolor y su actuación fue completamente nula. Pocos días después, se supo que el referido jugador había sido obligado a salir al campo por el delegado de su club (Gimnasia y Esgrima La Plata), que formaba en la comisión que constituía el equipo, por la sencilla razón de que al club que pertenecía el jugador había fletado un barco para que sus socios pudieran verlo actuar".

Pancho Varallo, quién había viajado al primer Mundial como suplente, confesó años más tarde que "terminaron poniéndome a mí porque los jugadores mayores, como "el Nolo" Ferreira, Monti y Spadaro, quienes armaban el equipo, se dieron cuenta de que Scopelli, que era el insider derecho titular, se había asustado un poco por el clima que se vivía". A poco del comienzo del partido, el 29 de Julio en el Estadio Centenario de Montevideo, el delantero argentino les comunicó a los dirigentes que no se encontraba en condiciones para disputar la final. "No tendría que haber jugado porque estaba lastimado".


El muñón de Dios


Muñón, referí. El equipo uruguayo contó con una ayuda extra

El delantero Francisco Varallo aseguró que "influyeron cosas externas... Monti estaba tan asustado que cuando se caía un uruguayo iba y lo levantaba. Ni Monti ni yo tendríamos que haber jugado, y cuando se lesionó Botasso tendría que haber ido otro muchacho al arco", en alusión a la violencia con que el delantero uruguayo "el manco" Héctor Castro le hundió su muñón en el muslo al arquero argentino Botasso, dejándolo en una pierna en casi todo el segundo tiempo. El jugador de Nacional de Montevideo se había cortado su antebrazo derecho de muy pequeño con una sierra eléctrica, por lo que se ganó su apodo de "el divino manco". Nadie imaginaría que años más tarde su muñón le daría una mano grande a su Selección. Fue el muñón de Dios.


Unos salames


Es para vos. Jules Rimet le entrega la Copa al presidente de la AUF

Pedro Cea, integrante del seleccionado uruguayo campeón del Mundial 1930 y de los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, declaró en 1966 al diario alemán Express que "la mayoría de los entrenadores, entre los que incluyo al director técnico del Mundial del '30, son unos charlatanes. El entrenador tiene en el desarrollo del juego menos influencia que el peor de los jugadores: cuando mas habla de tácticas más perjudica al equipo". El DT del seleccionado uruguayo era Alberto Suppici que en realidad se desempeñaba como profesor de educación física.

Algo similar decía Francisco Varallo, integrante del seleccionado argentino subcampeón: "cuando fuimos al Mundial del '30, el director técnico era Francisco Olazar. Pero los que armaban el equipo eran Ferreira, Monti, Zumelzú y Cherro". Pancho recordó que el consejo más importante brindado por el DT argentino fue: "no coman sanguches de salame antes de los partidos".