miércoles, 20 de mayo de 2009

Habría ganado Argentina


¿Qué festejan? Una ignota Selección habría goleado a la poderosa Panamá

El Seleccionado argentino habría derrotado a Panamá en un amistoso disputado en Santa Fe en homenaje al prolífico goleador Esteban Bichi Fuertes quien estaría próximo a llegar al centenar de goles con la camiseta de Colón sin haber logrado ningún título. El DT Diego Maradona que venía de dirigir la histórica goleada recibida en el altiplano frente a Bolivia, habría convocado a jugadores ignotos de equipos chicos con más hambre que las estrellas de Europa para asegurarse de no sufrir otra dura derrota por una diferencia de cinco goles.

El seleccionado nacional en primera instancia iba a tener como rival a Paraguay, luego a Uruguay, Perú, Costa Rica y Guatemala hasta que finalmente Panamá, en el 60º puesto del ranking de la FIFA, habría accedido a jugar frente a las estrellas del fútbol argentino doméstico. El seleccionado de la tierra de los hermanos Julio César, Jorge y Armando Dely Valdés y el boxeador Mano de Piedra Durán, habría llevado a cabo un encuentro previo frente al equipo local Chorrillo FC en el que igualó 2 a 2 en cancha de césped sintético. El DT yanqui Gary Stempel habría reservado a sus mejores jugadores: Johnny Ruiz de Chorrillo FC; Boris Alfaro de San Francisco FC; Rolando Blackburn, Martín Gómez y Auriel Gallardo, del Atlético Chiriquí para la Copa de la UNCAF.

El escenario elegido habría sido el ideal para el partido homenaje al Bichi Fuertes. La cancha de Colón habría vivido una fiesta, aunque los precios exorbitantes de las entradas de 25 a 250 pesos no habrían impedido que el lleno fuera total. En reconocimiento a su honorable trayectoria, un gran porcentaje de la venta de localidades habría sido destinado como aporte jubilatorio al gran goleador santafesino. Los organizadores, precavidos, habrían trasladado la localía hacia el interior para cuidar la imagen del equipo ante el mundo. No habría sido conveniente jugar con las tribunas vacías del Mudomental de Núñez ni con banderas colgadas en repudio por la goleada sufrida en las tierras del Libertador Simón Bolívar. El trapo con la inscripción "La peor goleada de la historia" habría sido tapa del amarillista diario Olé del día siguiente.

La expectativa y el fervor del público local habría sido emocionante, incluso para Maradona, cuando por la pantalla del estadio se emitieron los goles de Diego en el '86, hasta los jugadores panameños se detuvieron a mirarlos. Claro, con un rejuntado del decadente torneo local y con el imán de Maradona habría sido suficiente para venderles espejitos de colores a cualquier provinciano. Cuando empezó el partido, el público habría reclamado la presencia de su ídolo, aún calentando el banco de suplentes: "Ponelo al Bichi que tenemos que ganar", en alusión al longevo Esteban Fuertes, el gran homenajeado de la noche.

El precavido DT, luego de recibir una goleada histórica ante el seleccionado del país gobernado por Evo Morales, habría alineado -entre los jugadores que habrían sido identificados- un Pozo ciego, una línea de tres defensores con Caruzzo y Narizota, Otamendi y Ferrero; dos picapiedras de contención, Bernardello y Rinaudo, y otros dos por los costados, Salvio y De Federico. Diego, -luego de romper los códigos del fútbol y borrar a Riquelme por pedido expreso de Messi, Agüero y Maxi Rodríguez entre otros, en un complot pergeñado luego del amistoso con Francia-, le habría otorgado la cinta de capitán a Montehielo, -que siempre rinde más cuando su equipo juega por nada- que se habría desempeñado como enlace, y los atacantes Pepe Sand y Lavandina Bergessio, que le habría lavado la cara al equipo.

El partido habría carecido de análisis ya que los 14 jugadores que debutaron en el seleccionado mayor hizo imposible el trabajo de la prensa por identificarlos. Maradona, en una jugada perspicaz -para lavar la imagen que dejó tras las seis pepas que se trajo de su excursión por los 3.600 metros sobre el nivel del mar de La Paz- para colmar las tribunas y llevarle un poco de alivio a la alicaída tesorería de la AFA, habría rodeado al Bichi Fuertes con otros jugadores sabaleros como Pozo, Ferrero y Prediger.

El delantero sin apellido De Federico habría inaugurado el marcador, pero enseguida habría igualado el panameño Barahona que no guardaría ningún lazo filiatorio con Maradona. Sin embargo Lavandina Bergessio le habría dado un Ayudín al conjunto albiceleste con un gol sobre el cierre de la primera parte y otro más en el complemento para conseguir una dificultosa victoria por 3 a 1.

Según las las informaciones preliminares que vendrían desde la Avenida Joseph Blatter s/n, Zurich, Suiza, habría ganado Argentina, -ante un seleccionado centroamericano ubicado en la 60º posición del ranking de la FIFA, que nunca clasificó a un Mundial y que en las eliminatorias para Sudáfrica 2010 no superó la primera fase- para reivindicarse de la goleada sufrida en Bolivia, en esta ocasión con las estrellas que iluminan el fútbol vernáculo. ¿Qué habría pasado con los astros del fútbol europeo que se comieron seis en Bolivia? Ohhh, que se vayan todos, ohhhh, ohhhhh que se vayan todos, que no quede ni uno solo...


Síntesis del impresentable partido amistoso en Santa Fe

Argentina (3): Diego Pozo; Alexis Ferrero, Matías Caruzzo, Nicolás Otamendi; Eduardo Salvio, Hernán Bernardello, Fabián Rinaudo, Matías De Federico; Daniel Montenegro; Gonzalo Bergessio y José Sand. DT: Diego Maradona.

Panamá (1): Jaime Penedo; Armando Gun, Carlos Rivera, Luis Moreno, Joel Solanilla; Amílcar Henríquez, Nélson Barahona, Manuel Torres, Ricardo Phillips; Luis Tejada y José Luis Garcés. DT: Gary Stempel.

Cambios: ST 0m Esteban Fuertes por Sand (A), 0m Sebastián Prediger por Bernardello (A), 0m Emiliano Papa por De Federico (A), 4m Juan Solís por Henríquez (P), 13m Franco Zuculini por Rinaudo (A), 14m Víctor Herrera por Barahona (P), 14m Sebastián Blanco por Salvio (A), 18m Edwin Aguilar por Garcés (P), 22m Ignacio Canuto por Ferrero (A), 24m Orlando Rodríguez por Tejada (P), 28m Cristian Campestrini por Pozo (A), 37m Eduardo Giménez por Phillips (P).
Goles: PT 26m De Federico (A), 29m Barahona (P), 39m Bergessio(A); ST 39m Bergessio(A).
Amonestados: PT 35m Montenegro (A), 45m Henríquez (P).
Cancha: Colón, Santa Fe
Arbitro: Jorge Antequera (Bolivia)
Jugado el 20 de mayo de 2009

viernes, 3 de abril de 2009

Te voy a dar


1-0. Marcelo Martins abrió el marcador en el altiplano



Para que tengas


1-1. Lucho González le pegó de afuera y anotó el empate parcial



Para que guardes


2-1. Joaquín Otero de penal puso a Bolivia otra vez al frente



Para que archives


3-1. Alex Da Rosa metió un frentazo y ajustició a Carrizo


Para que saltes


4-1. Otra vez el brasileño Da Rosa estiró la diferencia en el altiplano



Para que bailes


5-1. Botero otra vez marcó el quinto ante la salida de Carrizo



Para que grites


6-1. Didí Torrico le dio cifras definitivas a una paliza histórica

miércoles, 1 de abril de 2009

La mentira se acabó


Vergüenza. Bolivia le metió seis a Argentina y le rompió el siete

La Selección argentina de fútbol protagonizó una de las derrotas más grandes de su historia al caer ante Bolivia por 6 a 1 en los 3.650 metros de altura en La Paz. Los jugadores le rindieron un sentido homenaje a aquellos héroes de Suecia 1958 que se comieron seis con Checoslovaquia -Amadeo Carrizo, Néstor Rossi, José Varacka, Angel Labruna, entre otros- y a los que padecieron los cinco goles de Colombia en 1993 en el Mudomental de Núñez -Sergio Goycochea, Oscar Rugerri, Fernando Redondo, Diego Simeone- por las eliminatorias rumbo a EE.UU. '94.

Las estrellas que actúan en el fútbol europeo sufrieron los efectos de la altura, accidente geográfico que los liliputenses jugadores bolivianos supieron aprovechar. La figura del partido fue Joaquín Botero, el delantero del Correcaminos de México, ¡Piii piii! que marcó tres tantos. El jugador que le dedicó sus goles a Evo Morales venía de cumplir una destacada actuación en el clásico contra Coyotes, disputado en el estadio marca Acme. Los restantes goles los marcaron Marcelo Martins (del Shakhtar Donetsk de Ucrania, de ascendencia brasileña), Alex da Rosa (brasileño nacionalizado boliviano) y Didí Torrico (nombre brasileño pero nacido en Bolivia).

El DT Diego Maradona apeló a los conocimientos adquiridos en su breve pero fructífera experiencia por los bancos de Deportivo Mandiyú y Racing a mediados de la década del '90. En el conjunto correntino formó una dupla inolvidable junto a Carlos Fren -Diego no podía sentarse en el banco al no tener carnet- pero como todo emprendimiento maradoniano duró poco, Mandiyú terminó penúltimo en el Apertura '94 y al finalizar la temporada descendió al Nacional B. Luego el club desapareció y años más tarde fue refundado bajo el nombre de Textil Mandiyú. En 1995 arribó a la Academia de la mano de Juan De Stéfano donde consiguió un triunfo frente a Boca en La Bombonera donde Racing no ganaba desde 1975. En total dirigió 23 partidos de los cuales ganó 3, empató 12 y perdió 8. Los malos resultados no empañaron las vivencias de sus dirigidos y que resumió en una frase el enganche paraguayo de Mandiyú, Guido Alvarenga: "No sé si con Maradona entrenábamos, ¡pero comíamos unos asados!", evocó.

Argentina no perdía con el equipo del altiplano desde 1997, cuando cayó derrotado por 2 a 1 en un partido que terminó en escándalo. El delantero Julio Cruz fue agredido por un auxiliar boliviano con un golpe de puño, el Jardinero teatralizó y se lo llevaron en camilla hacia el vestuario. En un ardid pergeñado por Daniel Passarella, le realizaron un corte en el pómulo con un bisturí e hicieron ingresar a la prensa para que retratara el patético cuadro. La intención era perjudicar a Bolivia que ganaba por 2 a 1 para quedarse con los puntos. Lo que no tuvieron en cuenta los que lo operaron es que el golpe fue en el pómulo derecho y Cruz apareció con el corte en el izquierdo... La pelota se manchó.


Síntesis de la 12ª fecha de Eliminatorias para Sudáfrica 2010

Bolivia (6): Carlos Arias; Luis Gatty Ribeiro, Juan Manuel Peña, Ronald Rivero, Abdón Reyes; Leonel Reyes, Ronald García, Didí Torrico, Alex da Rosa; Joaquín Botero y Marcelo Martins. DT: Erwin Sánchez.

Argentina (1): Juan Pablo Carrizo; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Gabriel Heinze, Emiliano Papa; Luis González, Javier Mascherano, Fernando Gago, Maximiliano Rodríguez; Lionel Messi y Carlos Tevez. DT: Diego Maradona.

Cambios: ST 8m Ignacio García por Reyes (B), 11m Angel Di María por Rodríguez (A), 23m Marcos Angeleri por González (A), 23m Carlos Saucedo por Alex da Rosa (B), 29m Daniel Montenegro por Tevez (A), 32m Walter Flores por García (B).
Goles: PT 11m Martins (B), 23m González (A), 33m Botero (B), 45m Alex da Rosa (B); ST 8m y 20m Botero (B), 41m Torrico (B).
Amonestados: PT 40m Papa (A), 41m Reyes (B), 44m Alex da Rosa (B); ST 3m Torrico (B), 13m Gatty Ribeiro (B).
Expulsado: ST 18m Di María (A).
Cancha: Hernando Siles, La Paz
Arbitro: Martín Vázquez (Uruguay)
Jugado el 1º de abril de 2009


Uno x uno = seis

Carrizo: Tanto que lo comparaban con Amadeo, el arquero suplente de Lazio se comió seis, igual que el Carrizo de Suecia '58.
Zanetti: Un amuleto de la derrota, cometió un penal. Es el jugador que más veces jugó en la Selección y el que menos ganó: nada.
Demichelis: Tapa de Caras, Gente, Paparazzi pero nunca de Olé, Clarín o El Gráfico.
Heinze: Digno sucesor de Sensini, siempre trae mala suerte. ¡Mufa!
Papa: No atacó, no defendió, perdió la marca y hasta su propia sombra perdió.
González: La pelota no dobló y metió el gol del honor de carambola. ¡Lo reemplazó Angeleri!
Mascherano: No levantó las piernas. Más que Mascherano + 10 fue 11 - Mascherano.
Gago: El sucesor de Redondo, pura pinta y cero huevos. Se fue llorando de la cancha.
Rodríguez: Jugó tan, pero tan mal que lo reemplazó Di María, ¡no podés!
Messi: Más inflado que globo con gas helio. Se pinchó en la altura.
Tevez: Al jugador del Manchester United le anularon un gol por offside. ¡Shit!

Di María: Un agujero negro entre tantas estrellas, se fue expulsado siete minutos después de ingresar.
Angeleri: Mambrú reemplazó a Lucho González para defender la goleada.
Montenegro: Entró faltando quince minutos para congelar el partido.

DT Maradona: le clavaron seis puñales en el corazón, pronóstico reservado.

sábado, 28 de marzo de 2009

No juegan con nadie


Fácil. Messi metió el primero para golear a un equipo limitado

El seleccionado argentino derrotó a Venezuela en el debut oficial de Diego Maradona como DT con una goleada ante un equipo cuartomundista cuyos aficionados vibran con los home run del béisbol y creen que la pelota pica porque tiene un sapo adentro. La Vinotinto es la única Selección de Sudamérica que nunca jugó un mundial, cuyo jugador más conocido para los argentinos es el Maestrico César González, actual jugador de Huracán, donde es dirigido por uno de los DT más mentirosos y vendehumo como Angel Cappa.

La hinchada bullanguera copó el Monumental de Núñez para cantar las mismas boludeces que se escuchan hace 30 años. ¿No sería conveniente formar una Selección de barrabravas con los más violentos de cada club, que compongan cantitos, aprieten a los jugadores para que le ganen a Brasil e Inglaterra y viajen a Sudáfrica para contraer malaria, ébola, rabia, peste, fiebre amarilla, hepatitis (del tipo A, B, B Nacional, C y D), tifus, cólera, meningitis, fiebre tifoidea y paludismo? ¿No hubiese quedado mejor el silencio atroz del Mudomental, la especialidad de la hinchada de River?

El delantero Lionel Messi anotó su 12º gol en la Selección mayor, los equipos que lo sufrieron fueron Croacia, la desaparecida Serbia y Montenegro, Argelia, Perú, México, Venezuela y Colombia entre otros, sin contar el que le metió a Costa de Marfil en los impresentables Juegos Olímpicos. ¿Cuántos goles le hizo a Holanda, Brasil y España? Ninguno. Frente a la Vinotinto desequilibró a pura habilidad: por los costados, por el medio, dentro y fuera del área, marcó un gol, asistió y bailó a la defensa integrada por Chacón, Velásquez, Cichero y Fuenmayor...

En el primer partido oficial de Maradona como director técnico (ya había dirigido dos amistosos con Escocia y Francia), el conjunto albiceleste brindó una exhibición de fútbol ante un rival que históricamente es accesible ya que le ganó los 16 partidos que jugó. Sin embargo en el Sudamericano Sub 20, el equipo venezolano dejó afuera a Argentina del Mundial de la categoría y consiguió el primer pasaporte mundialista de su historia en cualquier tipo de competencia.

Con evidente falta de tacto, Diego no consideró propicia la convocatoria de Ariel Ortega -exiliado en Mendoza, la tierra del buen vino- para marear a los defensores rivales. Para jugar con Bolivia en La Paz a más de 3.600 metros de altura sobre el nivel del mar, ¿Maradona pondrá en el equipo a los liliputenses Messi, Agüero y Tevez o convocará de urgencia a los gulliverenses Bilos (1,94 m), Frutos (1,95 m) y Delorte (1,99 m)? ¿Y si nacionalizan al inglés Peter Crouch (2,01 m)? No, en la Selección ya hay uno, la Brujita Verón. ¡El que no salta es un inglés!


Síntesis de la 11ª fecha de las Eliminatorias Sudamericanas 2010

Argentina (4): Juan Pablo Carrizo; Javier Zanetti, Marcos Angeleri, Gabriel Heinze; Maximiliano Rodríguez, Javier Mascherano, Fernando Gago, Jonás Gutiérrez; Lionel Messi, Sergio Agüero y Carlos Tevez. DT: Diego Maradona.

Venezuela (0): Renny Vega; Gerzon Chacón, José Velásquez, Gabriel Cichero, Juan José Fuenmayor; Jorge Rojas, Roberto Rosales, Tomás Rincón; César González, Juan Arango; Giancarlo Maldonado. DT: César Farías.

Cambios: ST 5m Alejandro Moreno por Rosales (V), 25m Juan Sebastián Verón por Tevez (A), 29m Angel Di María por Rodríguez (A), 33m Diego Milito por Agüero (A), 33m Francisco Flores por Maldonado (V), 38m Rafael Acosta por Rojas (V).
Goles: PT 25m Messi (A); ST 1m Tevez (A), 6m Rodríguez (A), 27m Aguero (A).
Amonestados: PT 29m Angeleri (A), 34m Cichero (V), 39m Rojas (V); ST 17m Rincón (V), 23m Gutiérrez (A).
Cancha: River Plate, Buenos Aires
Arbitro: Víctor Rivera (Perú)
Jugado el 28 de marzo de 2009

jueves, 12 de marzo de 2009

Demasiado parecidos para convivir


Renuncia II. Román mandó a la Selección a la puta que lo parió

Por Juan Pablo Varsky*

Nunca hubo lugar para los dos juntos. El 25 de octubre de 1997, Maradona jugó, sin saberlo, su último partido de fútbol profesional. Nada menos que un superclásico en el Monumental. Diego era un desastre y fue reemplazado en el entretiempo. El cambio fue fundamental. Boca iba perdiendo y terminó ganando 2 a 1 con un cabezazo del platinado Palermo. Recuerdan quién entró por Maradona, ¿no? Juan Román Riquelme. La historia tiene giros y caprichos increíbles. Compartieron un solo juego: Boca 4 - Argentinos 2, por la primera fecha de aquel Apertura 97.

Román empezó a usar la 10 de Boca con Bianchi desde agosto de 1998. Con esa camiseta, jugó tres años y medio en un nivel superlativo, prácticamente sin bajones. Ese, para mí, sigue siendo el mejor Riquelme. El tipo la rompía todos los partidos. Más importante era el desafío, mejor jugaba. Así, hasta diciembre de 2001. Hasta que se fue Bianchi. Ese Riquelme debió haber jugado el Mundial de Corea Japón. Pero Marcelo Bielsa eligió a Verón y como suplente a Aimar. Mientras Riquelme se consagraba como futbolista, Maradona lo admiraba desde su palco. Román le regaló muchas camisetas y Diego no paró de elogiarlo.

El 10 de noviembre de 2001, volvieron a encontrarse en una cancha. Esta vez en la Bombonera durante el inolvidable tributo a Diego. No compartieron el mismo equipo. ¿Será posible, che? Riquelme estuvo en el de las estrellas, dirigido por Basile, el DT que lo eligió siempre, aun en malos momentos. Maradona en la selección argentina, dirigido por Bielsa, el DT que no eligió a Riquelme durante su mejor versión. Años más tarde en el seleccionado, Basile y Riquelme terminarían unidos en inquebrantable matrimonio futbolero hasta que Coco renunció. Román no lo pudo defender dentro de la cancha en su último partido. ¿Quién era el DT de Chile? Bielsa. ¿Quién ocupó el lugar de Coco? Maradona. Y ese 10-11-2001, Basile, Bielsa, Riquelme y Maradona estaban todos juntos en el mismo lugar y por la misma razón. "Yo me equivoqué y pagué, pero le pelota no se mancha." Diego pronunció esas palabras, enfundado en una camiseta de Boca número 10 que le había regalado Román y con la que había jugado los últimos minutos de su propia fiesta.

Ha sido demasiado fuerte y profundo el vínculo entre Maradona y Riquelme como para que se agote en este presente lleno de ego, vanidad y cobardía. Ninguno de los dos honró esta historia compartida que merecía llamadas telefónicas, mensajes personales, diálogos cara a cara?

Entre 2002 y 2004, ninguno de los dos la pasó bien. Riquelme bajó su rendimiento y tuvo problemas con todos sus entrenadores: Tabárez en Boca, Van Gaal y Antic en Barcelona, Benito Floro en Villarreal. Bielsa siguió en la selección así que no había lugar para él. Maradona estaba aún peor. El 18 de abril de 2004 fue internado en la clínica Suizo Argentina. Estuvo muy cerca de morir. Todos recordamos aquellos días de angustia, liturgia y rezos frente al sanatorio. Tras tres meses de internación en una clínica psiquiátrica, dio reportajes en los que pedía trabajar y admitía no tener dinero para vivir. Una noche estuvo en Mar de Fondo con Alejandro Fantino: "Riquelme no es lento. Es rápido de la cabeza, que es lo más importante. Le tienen que poner jugadores que entiendan su velocidad mental".

En 2005 salió el sol para los dos. Diego volvió a gambetear al cementerio y Román volvió a gambetear jugadores. También en la selección. Con Pekerman en lugar de Bielsa, ya era el capo del equipo. Maradona se recuperó milagrosamente y condujo un programa de TV: La Noche del Diez . Ahí se juntaron otra vez y Diego le llevó al Topo Gigio de regalo.

Llegó el Mundial 2006. Uno en el palco, el otro en la cancha. Pero ninguno de los dos estaba en su lugar cuando Alemania nos sacó en los penales. Diego no había podido entrar en el estadio y a Román lo habían sacado en el segundo tiempo. "No fue un mal Mundial de Riquelme. Pero si estaba en su mejor nivel, éramos campeones. Jugó sin cambio de ritmo, igual que en Villarreal. El único argentino que no tiene techo es Messi", dijo Maradona por aquellos días. Premonitorio.

Luego Riquelme renunció a la selección porque su mamá sufría las críticas de la prensa. "Decirle no a la selección es difícil, pero Riquelme merece respeto", respaldó Maradona.

Hambriento de revancha, el mejor Román regresó en el primer semestre de 2007. Sin selección y sin club, se aferró al préstamo de Boca como la gran oportunidad para demostrar que aún era uno de los mejores. Así lo hizo. Ganó la Copa Libertadores y, solito, se puso en la selección. Hasta se dio el gusto de embocar al Chile de Bielsa con dos clínicos tiros libres. En diciembre de ese 2007, logró que Boca le comprara el pase en 12.000.000 de euros. Se le fue el hambre. Sabía que jugaría donde quisiera y cuando quisiera. Ischia y Basile le consentían absolutamente todo. No es casualidad que casi todos sus enfrentamientos con compañeros, los públicos y los privados, se hayan producido desde aquella Copa América de Venezuela. A partir de ahí, Riquelme se sintió con el poder para hacer lo que se le cantara en Boca y en la selección. Y desde el paraguayo Cáceres hasta Messi, pasando por Gago y Palermo, no lo soportaron más.

En su cumpleaños número 48, Diego fue nominado seleccionador nacional. Días más tarde, Román mandó un mensaje: "Ojalá le vaya bien, esté yo o no esté yo en la selección". Premonitorio.

Me encanta cómo juega Riquelme, pero se ha convertido en un futbolista de apariciones y no de partidos completos. Influye más en el resultado que en el juego. Hoy es la hora de Lionel Messi, otro futbolista de apariciones, pero más frecuentes y más desequilibrantes. Y Román, uno de los jugadores más inteligentes del mundo, podría haberse reinventado como su Iniesta o su Xavi. Lamentablemente, la mala relación personal obliga a elegir a uno de los dos. Y el grupo ya eligió a Messi y a Maradona, que es lo mismo.

Diego se equivocó en la forma y en el lugar. Esas cosas no se dicen por tele. Se dicen cara a cara o por teléfono. Sin dudas, debió haber recorrido otro camino. Sin embargo, Román también utiliza los medios para mandar mensajes. En Telenoche, lo hizo de la misma manera que lo había hecho Diego en TyC Sports.

Hoy los dos están aliviados. Gracias a las palabras de Maradona, Riquelme evitó las críticas por bajo rendimiento y el rechazo de sus compañeros. Gracias a las palabras de Riquelme, Maradona evitó el trance de tener que bajar de la selección a un ídolo que, para la historia de Boca, ha sido más importante que él. Ahora la selección, sin Riquelme, se va a romper el alma para demostrar que Román no era necesario. Y Riquelme, sin la selección, la va a romper en Boca para demostrar que es imprescindible.

Pero, sin esos códigos que los dos tanto declamaron y no practicaron, dinamitaron una relación que no merecía semejante final.

Argentinos, Boca, Barcelona y Argentina, el mismo camino. Marcos Franchi como representante. Hace quince años estaba con Diego. Desde hace más de diez, está con Román. Hace quince años, Diego elegía a Sergio Gendler de Telenoche (yo estaba ahí) para esos reportajes que todos querían tener. Para mandar esos mensajes que no se anima a expresar mano a mano. Lo mismo hace Riquelme hoy. Con el mismo periodista. Y en el mismo canal.

Y hay más. El conurbano bonaerense de fondo. La infancia pobre y sacrificada. El crack que rescata a la familia numerosa. Uno al Sur en Fiorito, el otro al Norte en Don Torcuato. Hablan en tercera persona cuando están enojados y resentidos. Que Maradona esto, que Riquelme esto. Son Diego y Román cuando están bien. Son Maradona y Riquelme cuando están mal.

A veces demasiado parecidos, a veces demasiado diferentes. Entre tanto exceso, permítanme ser excesivo en el final. Quizás aquel día del Monumental alguien puso un mensaje en una botella. Hoy la estamos destapando. En 1997, sin quererlo, Riquelme retiró a Maradona del fútbol. En 2009, también sin quererlo, Maradona retiró a Riquelme del seleccionado. Lamentablemente, nunca hubo lugar para los dos juntos.

* Publicado en diario La Nación el 12 de marzo de 2009

domingo, 27 de abril de 2008

El primer fracaso Mundial


Segundos. La Selección sale a la cancha para disputar la final

Los que ocultan la historia plagada de fracasos de la Selección Argentina de fútbol, enfundados en un nacionalismo barato, aseguran que el conjunto albiceleste perdió la final contra Uruguay por cuestiones extra futbolísticas. En la final del mundo las dos selecciones exigieron jugar con su propia pelota, por lo que el árbitro belga John Langenus decidió que el primer tiempo se jugaría con la pelota argentina, mientras que el segundo se haría con la uruguaya, la cual fue importada para la ocasión desde Inglaterra. Algunos jugadores albicelestes pusieron como excusa de la derrota por 4 a 2 que jugaron bajo amenaza de muerte. Lo cierto es que los uruguayos que venían de obtener la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 se quedaron con el primer Mundial de manera legítima. Los escasos dos títulos para el enorme ego del argentino medio, se obtuvieron con graves irregularidades tanto fuera como dentro del campo de juego, motivo de orgullo para sus adeptos que refleja cabalmente la mediocridad de la sociedad argentina ante los ojos del mundo.

El derrumbe de la bolsa de Nueva York en 1929 desató una profunda crisis global -cualquier coincidencia con la actualidad no es mera coincidencia- y las principales selecciones europeas desistieron de participar. Las que sí lo hicieron por iniciativa de Jules Rimet, el presidente de la FIFA fueron Francia -su país natal-, Yugoslavia y Bélgica que viajaron miles de kilómetros en barco, practicando sin pelota y trotando en cubierta en medio del Océano Atlántico, evidenciando la precarización de la época, dejándole prácticamente la Copa en bandeja a un conjunto sudamericano.


"Si ganamos nos matan a todos"


Vuela vuela. Juan Botasso se tiró para la foto en el cuarto gol uruguayo

Luego de finalizar los primeros 45 minutos en el vestuario uruguayo, el capitán charrúa, José Nazzasi, juntó a sus compañeros y los alentó para poner "pierna fuerte". Mientras, en el vestuario visitante, los jugadores se encontraban destruidos física y mentalmente. El back de Racing Club de Avellaneda, Fernando Paternoster dijo: "Mejor que perdamos, si no aquí, morimos todos". En tanto que el centro half de San Lorenzo, Luis Monti, que pidió no jugar la final, le comentó a Francisco Varallo: "si hoy ganamos, nos matan a todos". Luis Monti recordó años más tarde que "cuando volvimos para jugar el segundo tiempo había como 300 milicos con bayonetas caladas. A nosotros no nos iban a defender. Me di cuenta que si tocaba a alguien se prendía la pólvora. Entonces les dije a mis compañeros: "Estoy marcado, pongan ustedes que yo no puedo". ¿O qué pretendían, que me convirtiera en héroe por un partido de fútbol?".


El cabaret argentino


¡Que tragedia! La delegación argentina antes de viajar a Uruguay

Uno de los integrantes del pla
ntel argentino, el delantero Alejandro Scopelli -de Estudiantes de La Plata-, quien era suplente de Pancho Varallo -actuaba en Gimnasia-, escribió años más tarde un libro titulado: "Hola, mister", donde contó su frustración de haber sido suplente y criticó a Varallo sin nombrarlo directamente. "Uno de los equipos tenía a uno de sus mejores jugadores lesionado y se hicieron los esfuerzos más grandes para que jugara. Permaneció cuatro días en cama y el día del partido lo hicieron levantar para que probara para ver si el pie le dolía. El jugador no se sentía bien, pero se le indicó que debía actuar. Cuando se disputaban diez minutos del partido, el hombre acusó el dolor y su actuación fue completamente nula. Pocos días después, se supo que el referido jugador había sido obligado a salir al campo por el delegado de su club (Gimnasia y Esgrima La Plata), que formaba en la comisión que constituía el equipo, por la sencilla razón de que al club que pertenecía el jugador había fletado un barco para que sus socios pudieran verlo actuar".

Pancho Varallo, quién había viajado al primer Mundial como suplente, confesó años más tarde que "terminaron poniéndome a mí porque los jugadores mayores, como "el Nolo" Ferreira, Monti y Spadaro, quienes armaban el equipo, se dieron cuenta de que Scopelli, que era el insider derecho titular, se había asustado un poco por el clima que se vivía". A poco del comienzo del partido, el 29 de Julio en el Estadio Centenario de Montevideo, el delantero argentino les comunicó a los dirigentes que no se encontraba en condiciones para disputar la final. "No tendría que haber jugado porque estaba lastimado".


El muñón de Dios


Muñón, referí. El equipo uruguayo contó con una ayuda extra

El delantero Francisco Varallo aseguró que "influyeron cosas externas... Monti estaba tan asustado que cuando se caía un uruguayo iba y lo levantaba. Ni Monti ni yo tendríamos que haber jugado, y cuando se lesionó Botasso tendría que haber ido otro muchacho al arco", en alusión a la violencia con que el delantero uruguayo "el manco" Héctor Castro le hundió su muñón en el muslo al arquero argentino Botasso, dejándolo en una pierna en casi todo el segundo tiempo. El jugador de Nacional de Montevideo se había cortado su antebrazo derecho de muy pequeño con una sierra eléctrica, por lo que se ganó su apodo de "el divino manco". Nadie imaginaría que años más tarde su muñón le daría una mano grande a su Selección. Fue el muñón de Dios.


Unos salames


Es para vos. Jules Rimet le entrega la Copa al presidente de la AUF

Pedro Cea, integrante del seleccionado uruguayo campeón del Mundial 1930 y de los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, declaró en 1966 al diario alemán Express que "la mayoría de los entrenadores, entre los que incluyo al director técnico del Mundial del '30, son unos charlatanes. El entrenador tiene en el desarrollo del juego menos influencia que el peor de los jugadores: cuando mas habla de tácticas más perjudica al equipo". El DT del seleccionado uruguayo era Alberto Suppici que en realidad se desempeñaba como profesor de educación física.

Algo similar decía Francisco Varallo, integrante del seleccionado argentino subcampeón: "cuando fuimos al Mundial del '30, el director técnico era Francisco Olazar. Pero los que armaban el equipo eran Ferreira, Monti, Zumelzú y Cherro". Pancho recordó que el consejo más importante brindado por el DT argentino fue: "no coman sanguches de salame antes de los partidos".